¿Sabías que el Mundial de fútbol de Rusia reducirá la productividad en tu empresa en más de un 60%?

¿Sabías que el Mundial de fútbol de Rusia reducirá la productividad en tu empresa en más de un 60%?
10 mayo, 2018 Fran

¿Te gusta el fútbol?

Cualquier respuesta lleva a una única consecuencia: Nos esperan tres semanas en las que no se hablará de otra cosa…; en el trabajo, en la cafetería, con amigos, con familiares, etc.

¿Sabías que el Mundial de fútbol de Rusia reducirá la productividad en tu empresa en más de un 60%?

Ya era martes. Pero no un martes cualquiera. Hoy debuta mi selección en el Mundial de Fútbol. Un Mundial es como si durante unos días, los mejores representantes de las mejores empresas del mundo, se enfrentasen entre sí. Pero las reglas son muy especiales:

  • Si pierdes, tu empresa será criticada y sus representantes vilipendiados, quizás durante el tiempo en que otro fracaso o éxito haga inservible el dolor anterior.
  • Cuanto más avanza la competición, el sentimiento de fracaso se hace aún más fuerte y, no de manera infrecuente, insoportable.
  • Pero, si ganas, ese equipo será identificado como los venidos del propio Olimpo y su historia quedará grabada en todos nuestros corazones durante toda, toda nuestra vida.

Hoy era el primer partido, nuestro debut. Todos en la oficina estábamos esperando el momento, pero hasta las 16 horas teníamos que intentar no desconcentrarnos en nuestro trabajo.

Don Froilán, el huesudo y siempre malhumorado jefe, nos vigilaba de cerca. Sabía que este día nuestro ritmo de trabajo era como el de un día de verano: intensamente relajado, agotadoramente tranquilo, pues toda la energía se concentraba en esas dos horas que nos mantendrían con la adrenalina disparada.

Frodo, como le llamábamos los empleados del Departamento de Tesorería del Banco, se paseaba por la pradera como el león cuando elige su presa entre cientos. Sabía que las miradas de los compañeros nos delataban con facilidad. Con demasiada facilidad.

Sólo haría falta abrir en el ordenador o en el móvil el “As” o el “Marca”, o abrir una página que nos conectase a una radio o una cadena de televisión que lo retrasmitiera, para ser objeto de sus señalamientos y recriminaciones…: “Ya sabía yo, Don Andrés, que a usted hoy, le pagamos el sueldo todos, ¿verdad…? Pues tenga la honestidad al menos, Don Andrés, de irse a casa con sus aceitunitas y su cervecita a ver el partidito, mientras el resto hacemos nuestro trabajo más el suyo…”

¡Caramba cómo las gastaba Don Froilán! Sutil, pero, ¡directo al corazón!

“¿Cómo va la porra? ¿Quién apostó por el 0 – 4?” Hablé con los compañeros en la máquina de vending mientras sacábamos unos cafés…

“Pues quién va a ser…, Manolito, que como se nos ha vuelto independentista, nos quiere ver humillados desde el minuto 1”.

“Que viene Frodo”, susurró Miguel.

“Buenos días señores”, saludó Frodo. “Hoy tomamos el cafetito pronto, ¿verdad?, ¿es que el día será más largo?”

“No, no, Don Froilán, ha sido casualidad, primero vino uno, el otro lo vio y se sumó, y así, en un periquete, nos hemos ido añadiendo los 16”, dijo Miguel.

“Qué curioso, señores, qué necesidad de socialización veo hoy en ustedes…, ¿no será el partido, ¿verdad?”, dejó caer Don Froilán.

“Qué va jefe, si ahora con Movistar grabamos el partido y al llegar a casa después de trabajar, lo ponemos y lo vemos como si empezase en ese mismo instante”.

“Ya habló el pelota de José Javier”. Se escuchó no se sabe dónde.

“¿Qué?” Dijo Don Froilán….

“Nada, nada, que así es, que es una maravilla eso de poder grabarlo y verlo luego…, así no nos desconcentramos…”. Repitió Miguel mirando al grupo.

“Por cierto, señores, para ayudarles a pasar la abstinencia, les he convocado a una reunión interna de 16 a 18 horas, en la sala “Francia”. Pensé que les gustaría saberlo”.

El silencio lo inundó todo. El café sabía hoy un poco más amargo…

“Valiente hijo de…”, ronroneó Agustín, el de la apuesta más optimista: España 5 – Francia 0.

En pocos minutos, la máquina de vending parecía un dispensador de sellos de Forum Filatélico. Todos volvieron a su trabajo.

 

¿Cómo puede afectar el Mundial a tu empresa?

Nadie duda acerca de lo que un Mundial de fútbol significa cada cuatro años, un acontecimiento de enorme calado y que impacta en casi todos los ámbitos, integrando multitudes apasionadas con todo lo que se acontece alrededor del mismo; los escenarios, los equipos, las estrellas de cada país, las suertes y jugadas que serán recordadas por los narradores y por los fotógrafos que capturarán cada momento con sus cámaras.

Pero el impacto e influencia de este tipo de eventos está estudiado de forma rigurosa, de hecho, en la planta de PSA en Vigo, cuando el Celta gana, en el siguiente día laboral, la gente rinde un 30% más en el trabajo, según el departamento de RRHH. Análogamente, en la planta de Volkswagen de Pamplona, la productividad desciende un 21% los lunes si el Osasuna ha perdido, o en Italia, donde varios estudios concluyen que los días de huelga en Fiat mantienen una proporción aritmética con los resultados de la Juventus de Turín. Análisis en Eindhoven contrastan que algo similar ocurre en las plantas de Phillips con los resultados del PSV.

¿Sabías que el Mundial de fútbol de Rusia reducirá la productividad en tu empresa en más de un 60%?

Pero quizás, el ejemplo más claro sea el de El Corte Inglés. El día de la final de la Eurocopa de Austria y Suiza, decidieron cerrar sus puertas dos horas antes de lo normal para que sus empleados pudieran ver el partido de la final que enfrentaba a España contra Alemania. El Corte Inglés sólo se había tomado una medida similar con el atentado terrorista del 11-M y con la manifestación de repulsa por el asesinato del concejal del Partido Popular en Ermua, Miguel Ángel Blanco.

En paralelo, el 30% de los teatros de Madrid cerraron el día de la final. Bares y cervecerías aumentaron la venta de sus productos de manera exponencial e incluso la empresa que fabricaba el merchandising de la selección, en concreto banderas y bufandas, dobló su producción durante la Eurocopa.

Los directivos no son ajenos y saben que “nadie se quiere perder el debut y resto de partidos de su selección y desde ya, se plantean cómo no perder la concentración y el foco en el resultado del negocio, además del resultado del partido. Al fin y a la postre, los accionistas les pagan para eso”.

 

¿Cómo convertir este evento en una oportunidad?

Veamos, hay dos líneas de trabajo que debemos hacer converger:

  • La directa. Actuando sobre el hecho y aflorando con nitidez y concreción las consecuencias y objetivos que se buscan obtener con las acciones puestas en marcha. Es el principio de ganar-ganar.
  • La indirecta o subyacente. Es la que se pretende obtener pero de manera encubierta o si me lo permiten, de forma sutil.

Acciones Directas. Detallamos algunas:

  1. Ponga pantallas especialmente grandes y con un sonido envolvente en las salas donde vayan a proyectar o emitir los partidos.
  2. Tematice las salas y sus accesos provocando un ambiente realmente futbolero.
  3. Genere un merchandising organizacional específico para este evento: pines, camisetas, gorras, alfombrillas, etc.
  4. Diseñe una comunicación interna y externa específica para este periodo. Toda la comunicación debe relacionar la empresa, sus valores, sus objetivos, la persona, etc., con las claves de dicha competición.
  5. Flexibilice aún más la hora de salida si hay partidos de máximo interés a partir de las 19 horas.
  6. Tenga en cuenta los horarios de la competición para programar sus reuniones.

Recordemos 6 aspectos clave para la generación del compromiso en un equipo:

  1. Concrete y remarque las reglas del juego que estas acciones conllevan en la empresa. Dé visibilidad y genere certezas y seguridad. Los empleados deben ver en esto no algo festivo, sino parte de la cultura de la empresa que pone el foco en la persona como causa principal de la productividad y la competitividad. Todos deben saber lo que estará permitido y lo que no, durante este especial periodo.
  2. Haga que este evento construya variedad, rompa la monotonía, aflore creatividad, innovación y marque una línea de diferenciación.
  3. Provoque el networking interno en estos partidos y durante este tiempo.
  4. Aproveche la participación y haga que las personas que conforman su equipo se sientan importantes. Haga concursos originales que fomenten la participación entre equipos transversales.
  5. Aproveche el evento para relacionarlo con hitos o comportamientos que quiera enfatizar para el desarrollo y crecimiento de su empresa
  6. Haga que dichas acciones sean memorables y tengan repercusión social en el entorno donde la empresa compite y centra su actividad profesional. Intente incluir a algunos de sus clientes en estas iniciativas.

¿Sabías que el Mundial de fútbol de Rusia reducirá la productividad en tu empresa en más de un 60%?

Estos enfoques pueden ser buenos tanto para empleados como para empresas; desde el punto de vista humano, los empleados se sentirán contentos y agradecidos porque la empresa se preocupa y atiende a intereses de esta índole, les otorga un espacio de convivencia y, por la naturaleza del evento, un sentido de unidad y orgullo de pertenencia. Mientras que desde el ángulo empresarial y de negocio, se evita el absentismo, se refuerza el compromiso con la empresa lo que impulsará la productividad, la innovación, la reducción de errores en tareas, reduce también la rotación no deseada del talento, y la eficiencia.

Existen muchas formas de lograr un ganar/ganar en estos casos, desde flexibilizar los horarios, ya sea ampliándolos en la mañana o en la tarde, hasta acondicionando las oficinas para que exista un espacio que permita ver los partidos en conjunto. Además, la emoción que generan estos eventos, da pie a realizar actividades que integrarán a los equipos de trabajo de manera natural, desde invitar a asistir con la camiseta de la selección, hasta realizar actividades sociales internas. La imaginación de los departamentos de recursos humanos o de los directivos de la empresa es el límite.

En la opinión de la consultora de Transformación, Watch&Act, este tipo de actividades brindan oportunidades de oro para consolidar la relación trabajador – empresa, fomentando la integración, la participación y ¿por qué no?, siguiendo con el espíritu deportivo, que además de usar la camiseta de la selección, se pongan la camiseta de la empresa con orgullo y satisfacción.

En definitiva, ¡¡¡díganle a Frodo que disfrute!!! ¡Solo serán unos días!

 

Luis F. Rodríguez

CEO Watch&Act

 

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