Inteligencia emocional en la empresa: El foco en las personas

Inteligencia emocional en la empresa: El foco en las personas
25 octubre, 2018 Fran

La inteligencia emocional es un concepto que desde su aparición, allá por los años 90, ha ido cada vez ganando cada vez más importancia. Hoy podemos decir que la inteligencia emocional se aplica a muchos campos y entre ellos, su papel en la empresa es determinante. No basta con medir el coeficiente intelectual o los conocimientos técnicos de una persona, sabemos que el hecho de que ésta sepa identificar, gestionar y comprender las emociones propias y las de los demás son determinantes en el éxito empresarial, tanto en un sentido individual, -la carrera profesional de cada persona-, como en un sentido global, -la forma en la que se gestionan las emociones de un equipo-.

 La inteligencia emocional es un término relativamente nuevo que poco a poco ha cambiado el concepto sobre la forma de medir anteriormente la inteligencia de una persona, es decir, el conocido como coeficiente intelectual (CI). Podemos decir, que este paradigma pone de manifiesto que lo importante no es solo la cantidad de conocimientos técnicos y teóricos de una persona o su capacidad para resolver un problema, sino la manera en la que ésta se relaciona consigo misma y con el mundo que le rodea.

Inteligencia emocional en la empresa: El foco en las personas

Durante años, las emociones han quedado relegadas del ámbito profesional, hoy podemos afirmar que en términos empresariales, la inteligencia emocional supone una transformación en la forma tradicional de trabajar con los empleados o con el equipo, ya que pone el foco en las personas como clave para alcanzar el éxito.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Aunque el término “inteligencia emocional” fue acuñado en 1990 por los psicólogos norteamericanos, Peter Salovey y el Dr. John Mayer, fue realmente el psicólogo y escritor Daniel Goleman quien lo popularizó gracias a su libro Emotional Intelligence (1995).

Inteligencia emocional en la empresa: El foco en las personas

Para comprender la inteligencia emocional debemos recurrir antes a Dr. Howard Gardner, quién planteó la Teoría de las Inteligencias Múltiples. En ella se afirma que las personas disponemos, en mayor o menor medida de 7 tipos de inteligencias diferentes:

  1. Matemática
  2. Corporal
  3. Musical
  4. Espacial
  5. Verbal
  6. Intrapersonal
  7. Interpersonal

Son las dos últimas inteligencias, intrapersonal e interpersonal, o dicho de otra manera, nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismo y nuestra manera de relacionarnos con los demás, las que forman parte de lo que llamamos inteligencia emocional y que de acuerdo con Goleman podrían medirse mediante el Coeficiente emocional o CE, frente al ya conocido Coeficiente Intelectual o CI.

La inteligencia emocional permite identificar, comprender y regular las emociones de una persona, sean estas emociones primarias, miedo, alegría, tristeza y asco o sean los miles de matices y rasgos de cada una de ella.

Sin duda, este tipo de inteligencia pone de manifiesto el universo complejo que rige las relaciones humanas y por supuesto, del que también se ve afectado el mundo empresarial.

¿Para qué sirve la inteligencia emocional en una empresa?

De acuerdo con los estudios recientes, los gerentes de empresas que han recibido algún tipo de formación en inteligencia emocional han incrementado la productividad de sus empresas en un 18.1%.

¿Por qué? Seguramente tenga mucho que ver con el hecho de que la inteligencia emocional permite desarrollar el liderazgo, la capacidad de cultivar las relaciones y mantener las amistades, la aptitud para resolver conflictos y destrezas en el análisis social, la posibilidad de motivar a un equipo…

Inteligencia emocional en la empresa: El foco en las personas

Una persona con una inteligencia emocional, desarrolla diferentes aspectos:

  • Aquellos que se refieren a la inteligencia intrapersonal

1.      Autoconciencia

2.      Autocontrol

3.      Motivación

  • Aquellos que se refieren a la inteligencia interpersonal

4.      Empatía

5.      Habilidades sociales

El desarrollo de estas habilidades, permite, como comenta el mismo Goleman, crear un estado de flow, o dicho de otra manera:

Las emociones afectan a nuestra atención y nuestro rendimiento (…) Cuando la gente está a gusto es cuando mejor trabaja

Como conclusión, aplicar la inteligencia emocional en la empresa no solo supone un aumento de la productividad, además nos ayuda a trabajar con más humanidad y eficacia, porque, la persona, al final y al cabo, siempre es la prioridad para alcanzar el éxito.

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