23 Jul La igualdad de género en la empresa desde la innovación
La igualdad de género está en todas partes y en ninguna
El concepto de igualdad de género es ya un viejo conocido para todos y soporta la curiosa contradicción de estar muy maduro y no acabar de arrancar. Es maduro porque lleva mucho tiempo con nosotros y está presente en infinidad de ámbitos; no arranca porque, pese a esta presencia indiscutible en nuestras vidas, no acaba de ser verdaderamente interiorizado por nuestra cultura.
Con todo, tantos años han dado para mucho, y como las mejores disciplinas del conocimiento, ha tenido tiempo de ampliarse, ramificarse y diversificarse; y así, hoy podemos hablar de la igualdad de género en el ámbito de la innovación, como lo podemos hacer en tantos otros ámbitos y procesos del desempeño humano.
Innovación implica transformación y cualquier proceso de transformación debe sujetarse a criterios que tengan en cuenta y procuren una conservación y mejora del estatus en igualdad de género, una vez que ese proceso de transformación ha concluido y dado lugar a otro estado.
La importancia del enfoque de proceso de innovación desde criterios de igualdad de género
En la actualidad, los procesos innovadores que se consideren respetuosos con la igualdad de género deben tomar un enfoque holístico y tener criterios y políticas marcados durante todo el proceso; empezando por la igualdad de participación y terminando con la generación de contenidos relativos a este paradigma. Una pauta la da la Unión Europea en su compilación “El género en la investigación” (ver gráfico). La sensibilidad va circulando por todos los pasos intermedios, como la generación de ideas, la presentación de propuestas, la ejecución y la difusión.

El ciclo de investigación sensible al género. Gender in research as a mark of excellence. Una adecuada observación de estos principios marcará la diferencia entre lograr conservar y mejorar ese estado de igualdad o no en las transformaciones que derivan de los procesos de innovación.
El papel de las mujeres en la innovación
Este título debiera considerarse superfluo e innecesario. Nada en la naturaleza del hombre y la mujer indica que una u otro sean más adecuados para llevar a cabo las tareas que el proceso innovador requiere y nada, más allá del arrastre cultural que ha obviado sistemáticamente la igualdad de género, dicta que deba haber diferencias en su consideración.
Si pudiésemos desprendernos de todo nuestro bagaje cultural, algo realmente difícil o quizás imposible, encontraríamos que no hay ninguna justificación para incluir criterios que estén basados en el género, a la hora de establecer los mejores perfiles para el desempeño en tareas de innovación.
Su incorporación en los proyectos de innovación, pero no por discriminación positiva
Las mujeres aportan habilidades y capacidades tan válidas como las de los hombres y tienen una gran predisposición al trabajo en equipo; asumen los compromisos con la misma entrega y aportan nuevos enfoques cooperativos. Son excelentes comunicadoras y trabajan bien en la solución de cualquier tipo de problema. Son recursos tan valiosos como sus compañeros y la única pega que se les puede atribuir es la de tener menor presencia en las listas de elección de participantes.
José Manuel Acón
Transformación desde la Innovación
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