23 Jul Regreso a la oficina y la vuelta de vacaciones, ¿Cómo afrontarlo?
Hay un dicho que dice “divide y vencerás”. En el post de hoy, vamos a intentar vencer esa enorme barrera a la que nos enfrentamos el regreso a la oficina, dividiéndola en sus dos partes: la vuelta y el trabajo.
La vuelta al trabajo parte 1: la vuelta
El regreso a la oficina significa, en primer lugar, volver de allá donde hayas estado pasando tus vacaciones.
Si vives en alguna capital, donde reina el bullicio, la gente y el ajetreo, probablemente hayas elegido un tranquilo destino de playa o montaña, donde poder escuchar un poco de silencio (si es que siguen existiendo sitios así).
Es evidente que el cambio de entorno que supone volver del trabajo nos afecta: Lo que antes era preocuparse de qué playa visitar, o qué excursión hacer, ahora es asegurarse de tener la nevera llena, organizar tu rutina con la de los tuyos y conseguir hacer deporte tres veces a la semana.
En definitiva, afrontar el regreso a la oficina supone adaptarse al nuevo entorno, rutina, responsabilidades, etc. Y como en todo proceso de adaptación, puede aparecer la crisis. Superarla o no depende, únicamente, de nuestra actitud. Una actitud despierta y positiva nos ayudará a quitar hierro al proceso y superarlo antes.
La vuelta al trabajo parte 2: el trabajo
Al mismo tiempo, volver al trabajo supone retomar la actividad profesional. En otras palabras, recuperar las tareas que no se finalizaron, volver a reunirse con equipos, digerir la bandeja de entrada del correo electrónico… ponerse al día.
Esa relajación mental que supone estar de vacaciones, donde no es necesario preocuparse por los deberes para con tu trabajo, se acaba. Y no hay espacio para la pereza, porque antes o después hemos de estar al pie del cañón.

“Cambiar el chip”, y volver a ponerse el de la ambición y compromiso profesional, es un cambio duro, que no apetece demasiado. La única forma de afrontarlo es, de nuevo, una actitud positiva que nos permita ser ágiles y efectivos para hacer más llevadera la rentrée.
Y fin de la historia. Ya hemos hecho el regreso a la oficina, y estamos trabajando. Separar el problema puede ayudar, o no, pero lo cierto es que para vencer el todo o las partes hace falta el mismo único ingrediente: actitud.
Ignacio Díaz de Argandoña
Transformación desde la Innovación
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